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Que día de de mierda

Qué día de mierda

Por Rodolfo de Matteis


- ¡Que día de mierda!-
- siempre así… ¡pensando negativo tú!
- ¡que hueva con este pensar positivo, un día de mierda es un día de mierda, y punto!
- tú traes la mala suerte ¿sabes? ¡la jalas, la llamas! ¿no viste la peli de “El Secreto”?
- yo sé solo que hoy no se vende nada…
- siempre a quejarse vosotros, siempre a decir “antes se vivía mejor” y ahora en el presente: listos pa’ prenderlo en el culo… “¡que muera Sansón con todos los filisteos!”
- ¡Deja en paz la Biblia, tú, y Sansón, y los palestinos, y los Kamikazes! Aquí nos hace falta un buen cinturón explosivo… o tal vez ganar la lotería nacional…
- hoy tenemos que trabajar nosotros… ¡hay que vender! ¡Es suficiente el decidirlo que se venda bien! enfocar, visualizar los productos que se venderán, y cuanto dinero, en detalle ¡y verás!
- ¡estas loco! si no hay gente… no hay negocio, y punto. Y los poquitos que andan por acá no tienen un duro, ni pa’ llorar…
- ¡mira que estas la señora que me compra, y mucho, ya la veo en mi mente!
- ¡que bueno que la veas, yo veo solo un solazo implacable, un calor infernal, estoy cansado y nadie que se pare en mi puesto!
- pues… ¿porqué viniste?
- esta sí, esta es una buena pregunta, el primer pensamiento inteligente tuyo de hoy, lo que tendría que preguntarme yo… ¿pero sabes qué?
- ¿qué?
- estoy aquí porque aquí me puso el autor
- ¿el autor? ¿y quien sería este autor: Dios?
- ¿cual Dios? no sea blasfemo… digo el autor, el autor de este cuento pa’ las martesadas… yo soy solo un personaje y tengo que estar aquí, nada más, es gracias a esto que existo… sino ¿dónde sería yo? o mejor dicho ¿dónde no sería yo?
- ¿y entonces? …tenemos que participar, hacer que el cuento sirva a algo, dejar comprender a la gente…
- dejar comprender a la gente… ¿qué? ¡oye! ¿quién crees de ser tú? Somos extras nosotros… “un pobre actor que se pavonea y se agita en el escenario del mundo por su hora, y después… ya va olvidado por todos” decía el poeta
- ya pasaron 400 años desde tu poeta
- ¿y qué? ¡la poesía es inmortal!
- ¿otra vez?
- ¡no cambie de asunto, tú, hijo pródigo! aquí es el autor que da el mensaje, no nosotros, esperemos que no nos deje morir en corto, ¡ojalá con un avionazo secuestrado encima a nuestra cabeza! así que nuestra muerte sirva por algo…
- ya te quieres morir… y hace poco querías ganar la lotería nacional… ¡y ahora ya consignaste el sentido de tu vida al autor! nosotros los personajes no somos actores, extras… ¡nosotros somos los protagonistas! y tenemos que dirigir nuestra vida, darle un propósito, desenvolver la trama tan confusa y enredada que esta en la cabeza del autor… dar la novedad, el arranque… ¿verdad? ¿verdad autor?
Autor: - ¿quién… yo?
- sí, sí, tú… no te escondas tras de tu teclado… ¿es verdad que tenemos autonomía?
Autor: - de hecho… vosotros dos… me van tomando las riendas de las manos…
- ¿ya ves? nosotros co-creamos el mundo, este mundo
- pero es un mundo ficticio, una página nada más… una vez por lo menos se podían limpiar el trasero con una página de papel… hoy somos solo un archivo Word…
- ¡otra vez con el pasado que era mejor! ¿pero sabes que ahora somos parte de una red? todas las compus están conectadas, y navegamos el hiperespacio, el éter ¡el elemento principal en la era del Quinto Sol!
- ¿y si aquél decide que tengo que morir? O escribe la palabra “Fin”, o borra de una vez todo el cuento… ¿pues qué? “apagase, apagase, pequeña velita…”
- ¿sabes que? yo creo que esta noche, o mañana, escribo un cuento también yo, así que si aquél me mata como personaje o borra el cuento yo sobrevivo como autor… creo otro mundo… el universo es infinito, y siempre se pueden crear mundos nuevos: “universos de bolsillo” decía el maestro de la ciencia ficción
- y yo pues escribo un cuento del horror, entonces… ¡un día de mierda desde el comienzo hasta el fin! pura mierda como este día de hoy, donde el autor nunca encuentre el editor, y el editor haga bancarrota, y con las páginas del libro prendan lumbre los necios en vez de leerlas
- me parece que ya lo escribieron este cuento…
- ¡a mi me vale verga! ya lo escribieron todo si es por eso, otra y otra vez, pero si es solo una escusa, como dijiste, un truco pa’ vivir… ¿o será aparecer?
- tal vez toda la Creación es un truco, un truco genial, una Obra de Arte
- esto es cierto ¡oye! Ya me diste las ganas, ya no voy a venir nomás a trabajar aquí y me meto a escribir horror
- ¡otra vez con el horror tú! ¿no entiendes? Si aquí co-creamos, crea un mundo bonito, mejor…
- y los monstruos que hay, que por aquí andan… ¿dónde los pones?
- los monstruos evolucionan, mejoran…
- sí mejoran, dice… y mientras… ¡nos comen!
- ¿cómo pueden comernos si en mi cuento no hay?
- ¿ya ves? ¡eres nazi tú! con este pensar positivo obligatorio los desapareciste los pobres monstruos, les quitaste el derecho de vivir… ¡genocida!
- y ahora… genocida y nazi me dices… solo por la culpa de ensoñar un mundo mejor, un cuento con un final bonito…
- más o menos... ¿sabes que? yo escribo un buen horror y los pongo todos ahí los monstruos… ¡así que puedan vivir pero no nos chinguen por aquí!
- ¡ojalá! ya empezaste a gustarme más…
- gustarte, dices, ¿y qué? ¿ya te volviste marica? jajaja ¡habla y habla y habla y aquí no se vende ni un pepino! ¡un día de mierda! ¿sabes qué? desde mañana ni vengo a trabajar… me pongo a escribir horror por la mañana tempranito… a lo menos el cotorreo es garantizado… ¡buena idea! por algo sirvió este día de mierda
Autor: - si por fin pararon de pelearse vosotros dos… pues voy a darme un baño en el lago
Rodolfo de Matteis, a 2 de julio de 2010

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