variopinto

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Aguante

Aguante
Por Olga Contreras

Podía aguantar muchas cosas cuando se lo proponía. Cagada de la risa había pasado hambre más de una vez con tal de caber en un vestido. Callada la boca se tragaba los malos modos de sus dizque amigas, cuando la criticaban por la vida que llevaba, cuando en realidad lo que pasaba era que secretamente la envidiaban. La gente no tiene ni idea del esfuerzo e inteligencia que requiere mentir para mantener una doble vida. La energía, sudor, tripas y ovarios que hay que hacerle para que todo salga bien y ni un detalle quede a la deriva. Y ahora como si fuera poco, soportaba palpitaciones, punzadas, hinchazones, mal humor seguido de risas que terminaban en llantos histéricos. Bueno en realidad eso lo tenían que aguantar los demás. Pero que le estuviera saliendo barba –por muy fina que fuera- ¡eso sí que no! Al carajo con las hormonas de fertilidad, ningún hijo lo vale, ningún hombre lo merece.

3 comentarios:

  1. por eso es que debe ser decisión personal

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  2. Interesante. Eso de las hormonas es un tema interesante y con muchos efectos secundarios. Bien planteado.

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